Niñismo

El niñismo es un movimiento social que se originó en el año 2017 y que se basa en la idea de poner a los niños como prioridad dentro de la organización de la sociedad. Tiene por objetivo que esto ocurra a nivel cultural y de políticas públicas.

En un principio, sus impulsores fueron productores y realizadores audiovisuales sudamericanos, que pedían más espacios para los niños en los canales de televisión de sus respectivos países -Chile, Perú, Argentina, Colombia-, particularmente en Chile, debido a que la programación infantil desapareció de la TV abierta en ese país durante la segunda década del nuevo milenio.

La ausencia de contenidos infantiles en TV abierta es considerada por los niñistas como un síntoma que evidencia cómo la sociedad ha ido dejando a los niños de lado, y la necesidad de poner en un sitio relevante la valoración cultural de la infancia.

Desde ese punto de partida, el movimiento amplió su sentido y se propuso como defensor de los derechos de los niños, planteando un re-entendimiento del derecho a la identidad y a la educación para las generaciones de “nativos digitales” (personas nacidas dentro de la era de internet y las tecnologías digitales masificadas), algunas de las cuales ya pasan de la niñez a la adolescencia.

El movimiento niñista es contrario a la noción de “niñismo que se ocupa en psicología, según la cual se discrimina a los niños por su condición de menores de edad, al interpretar su dependencia de los adultos como un rasgo de inferioridad. Para diferenciarse de esta noción que se acostumbra ocupar en inglés como “childism”, el movimiento niñista se traduce a sí mismo como “kidsm”, y “niñista” como “kiddist”.

Concepto

Niñismo” no es una palabra reconocida por la Real Academia Española (RAE) y su juventud como concepto la hace aún tema de debate, pero su esencia como definición de un movimiento en favor de los derechos infantiles es inequívoca.

Etimología

Aunque toma como referencia las palabras “machismo” y “feminismo” para definirse, su carácter tiene similitudes sólo con el segundo de esos conceptos, en cuanto el niñismo reivindica derechos y no supremacía.

De todas formas, dentro del discurso niñista, existe una explicita valoración de los niños como sujetos no sólo de prioridad en la sociedad, sino también como personas que deben ser consideradas con capacidades que los igualan en muchos sentidos con los adultos, y con una sensibilidad esencial que debe ser respetada y valorada como especial.

Referentes

Aunque es un movimiento joven, el niñismo ocupa como referentes a artistas e intelectuales anteriores a su origen.

Entre ellos destaca la poetisa Gabriela Mistral, por sus alusiones a los niños en su obra y discursos, sintetizadas en la frase: “El futuro de los niños es siempre hoy”. 

Libros en los que niños son protagonistas y que exaltan la sensibilidad infantil, como la serie Papelucho, son parte de la literatura niñista

El historiador Gabriel Salazar, con su libro Ser Niño Huacho en la Historia de Chile es otro de los referentes del niñismo

Producciones como los programas Pichintún, Ce-hache-i y ¿Con qué sueñas? son representativos del niñismo, ya que valoran a los niños tanto en su diversidad como en su potencial para desarrollar distintas actividades, además de haber sido reconocidos a nivel internacional en festivales audiovisuales. 

La Fundación Nativo Digital y FAN Chile han sido la base que ha levantado el movimiento, partiendo desde Santiago de Chile, y generando una red que incluye a especialistas en medios e infancia de Holanda, Alemania, Argentina, Perú, Colombia, Cuba y Argentina.

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